¿Qué es la Inteligencia artificial?; maquinas o humanos

¿Qué es la Inteligencia artificial?; maquinas o humanos
En la actualidad muchos han sido los avances realizados con el objetivo de  conseguir reproducir en máquinas las capacidades cognitivas del ser humano, retomando características propias, que anteriormente no se creían posibles, caminar, hablar, pensar de manera autónoma y así mismo lograr tomar una decisión en determinado problema. La Inteligencia Artificial (a la cual llamaremos  IA) se encarga de canalizar los esfuerzos investigadores en este sentido.
A continuación realizaremos un introducción a lo que son estas maquinas que en su momento han logrado no solo ser una herramienta para el ser humano si no por el contrario ahora el ser humano es una herramienta para las maquinas, debido a que existen semejanzas y diferencias entre los cerebros naturales y los ordenadores artificiales. La aparición de máquinas progresivamente más inteligentes, intencionales y conscientes puede plantear diversos problemas dentro del desarrollo de la cultura y la sociedad: ya que con estos nuevos avances, la acción humana dentro de actividades rutinarias se ha vuelto obsoleto.

Los seres humanos  tienen en sus capacidades de acción: facultades parcialmente innatas (genéticas) y parcialmente ambientales (aprendidas). La posibilidad de mejorar estas facultades puede generar igualdad o desigualdad. La existencia de herramientas, máquinas o bienes de capital incrementan la capacidad de acción y sus posibilidades. Las herramientas o bienes de capital pueden ser igualadoras de los humanos (una máquina que reemplace la fuerza humana), pero también pueden multiplicar las diferencias entre los individuos.

Algunas máquinas artificiales complementan habilidades humanas, mientras que otras reemplazan habilidades humanas. Los humanos y los ordenadores o los robots tienen en principio capacidades diferentes, pero los desarrollos en inteligencia artificial podrían conseguir imitar o emular la inteligencia natural humana, mientras que es muy difícil que el cerebro humano por sí solo compita con inteligencias artificiales avanzadas.

Las maquinas han desarrollado una forma de vida, ha suscitado gran interés en estas últimas décadas, debido a la importancia que tienen en los distintos campos evolutivos de la ciencia y la tecnología. La inteligencia humana por medio de artefactos, va mucho más allá de la imaginación.

¿Qué es la inteligencia artificial?

La IA es la rama de la ciencia que se encarga del estudio de la inteligencia en elementos artificiales y, desde el punto de vista de la ingeniería, propone la creación de elementos que posean un comportamiento inteligente. Dicho de otra forma, la IA pretende construir sistemas y máquinas que presenten un comportamiento que si fuera llevado a cabo por una persona, se diría que es inteligente. El aprendizaje, la capacidad de adaptación a entornos cambiantes, la creatividad. Son facetas que usualmente se relacionan con el comportamiento inteligente (ROMERO, 2007).
Además, la IA es muy interdisciplinar, y en ella intervienen disciplinas tan variadas como la Neurociencia, la Psicología, las Tecnologías de la Información, la Ciencia Cognitiva, la Física, las Matemáticas.
Definiéndola de forma muy simple como  la capacidad que tienen algunas maquinas o robots para comportarse de forma inteligente razonando y tomando decisiones lógicas.
De esta manera, las aplicaciones de la IA se sitúan principalmente en la simulación de actividades intelectuales del hombre. Es decir, imitar por medio de máquinas, normalmente electrónicas, tantas actividades mentales como sea posible, y quizás llegar a mejorar las capacidades humanas en estos aspectos.
La inteligencia artificial no se limita por lo tanto al sistema de datos de tipo numérico, como el de los computadores actuales. Su campo es mucho más extenso.
La inteligencia artificial (IA) tiene por objetivo el estudio y el análisis del comportamiento humano en los ámbitos de la comprensión, de la percepción, de la resolución de problemas y de la toma de decisiones con el fin de poder reproducirlos con la ayuda de un computador. De esta manera, las aplicaciones de la IA se sitúan principalmente en la simulación de actividades intelectuales del hombre. Es decir, imitar por medio de máquinas, normalmente electrónicas, tantas actividades mentales como sea posible, y quizás llegar a mejorar las capacidades humanas en estos aspectos.

¿Cuál es el futuro con  la inteligencia artificial?
El análisis de la Inteligencia Artificial puede hacernos una idea de hacia dónde se dirige la ciencia. Sin embargo este sigue siendo un tema que para muchos científicos e investigadores resulta ser desconocido y a su vez peligroso.

La inteligencia artificial ya se utiliza para automatizar y sustituir algunas funciones humanas con máquinas movidas por ordenador. Estas máquinas pueden ver y oír, responder a preguntas, aprender, extraer conclusiones, y resolver problemas. E incluso podrán ser capaces de diseñar ordenadores mejores y robots más rápidos que los que diseñan los humanos hoy (Capella, 2009). Según dicen los expertos, un cambio así llevaría a una gran aceleración en los avances tecnológicos de todos los tipos.

El sector de la inteligencia artificial ha avanzado con muchos tropiezos a lo largo del pasado medio siglo, desde que en 1965 el científico informático de la Stanford University, John McCarthy, acuñó el término inteligencia artificial. En 1964, estableció el Stanford Artificial Intelligence Laboratory, los investigadores aseguraron a sus patrocinadores del Pentágono que la construcción de una máquina de inteligencia artificial llevaría en torno a una década. Dos décadas después, en 1984, este optimismo original atravesó una mala racha. (ROMERO, 2007).
Por ello, mientras una parte de expertos establecen que nos encaminamos hacia un desarrollo de la tecnología sin precedentes en el que los robots llegarán a superar en muchos aspectos a los humanos, existe otra opinión que, aunque no es contrapuesta, establece que todavía falta mucho para llegar a esos límites.
Alan Turing no compartía este criterio, y afirmaba que cualquier atributo del cerebro humano podía ser codificado, incluyendo sentimientos y libre albedrío. Y aquí, podemos añadir a riesgo de equivocarnos, los nuevos algoritmos surgidos de la teoría del caos y de la geometría fractal quizás tendrán mucho que decir en el futuro próximo.
La clave está en el concepto de creatividad: la habilidad para producir nuevas explicaciones.
La computación se suele entender como una introducción de datos que describen procesos, de los que la máquina selecciona el más adecuado para cada tarea, acción que también se debe a una introducción de órdenes que le dicen cómo seleccionar (Capella, 2009). Depende, por tanto, de instrucciones externas.
En términos cibernéticos, hay un sistema de entrada de información (los sentidos), un almacenamiento en la memoria, un procesamiento (análisis) y una salida de la información.
El problema está en el tipo de procesamiento y salida, pues la computación tradicional, que interpreta el funcionamiento de la mente como una asignación de probabilidades a diferentes opciones; opciones que serán más o menos amplias en función de la información almacenada, la comparación de situaciones pasadas con las presentes y el cálculo de éxito o fracaso.
Así la mente humano se ha encargado de crear diversos artefactos, que van desde un teléfono celular inteligente, hasta robots capaces de imitar al complejo ser humano.
Esta es una pequeña parte del conocimiento; que gira alrededor del mundo, hay mucho de este tema que se desconoce, sin embargo es importante conocer una parte mínima de lo que en un futuro no muy lejano será nuestro presente.
 La habilidad para crear nuevas explicaciones es la única función significativa que caracteriza a una persona y, por tanto, la que deberá caracterizar a una inteligencia artificial.
 Y entonces vendrá el gran dilema, pues lo artificial y lo natural se habrán diluido en una misma entidad: precisamente, la entidad "persona".

En lo particular este tema me genera inquietud, ya que actualmente la educación se rige a base de los nuevos sistemas de información y comunicación, toda persona se encuentra  inmersa en estos nuevos avances en los cuales cada uno de ellos les da una connotación diferente, dejando de lado el objetivo funcional de lo que en verdad es, caso preciso es este , la inteligencia artificial, sin tener claro en si la relevancia e importancia en la vida humana, en el momento en el que esta se desarrolle como tal, dejara un gran impacto en la existencia humana, el cual no aseguramos sea de forma positiva.
Es necesario  empezar desde lo que la mayoría  conoce, acerca de los avances tecnológicos y las nuevas creaciones del hombre, haciendo énfasis en lo importante y relevante de este tema, después de varias lecturas me pareció importante dar un concepto adecuado y de fácil comprensión, así como un poco de sus componentes e historia.



Bibliografía

Hardy, Thomas (IA: Inteligencia Artificial). Polis, Revista de la Universidad Bolivariana, vol. 1, núm. 2, 2001, p. 0 Universidad de Los Lagos Santiago, Chile

Gómez Herrera, R. (2013). La inteligencia artificial. ¿Hacia dónde nos lleva?
¿Cómo ves?, N°. 2, (Pp. 8-11). México: UNAM, recuperado el 13/04/15 de:
http://www.comoves.unam.mx/assets/revista/2/la-inteligencia-artificial-haciadonde-nos-lleva.pdf


Aprendizaje autónomo: eje articulador de la educación virtual

¿Qué es ser un estudiante en línea?

El uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han venido a transformar la forma en cómo interactuamos la manera en como aprendemos; ejemplo de ello, es la creación de escuelas virtuales, en las que podemos seguir con nuestros estudios desde la comodidad de casa, o desde nuestro lugar de trabajo. Sin embargo, esta modalidad de estudios presenta nuevos retos y desafíos para aquel que aspire a convertirse en un estudiante en línea. Es importante mencionar brevemente las etapas y evolución de la modalidad abierta y a distancia, con la finalidad de que te resulte fácil familiarizarte con el rol que se deberá asumir en esta modalidad.


Un entorno virtual el alumno se convierte en un agente activo de su propio aprendizaje. La etapa 4 Enseñanza colaborativa basada en internet, da lugar al surgimiento de la educación, propicia un cambio sustancial, dejar de ser alumnos para convertirse en estudiantes, fundamentadas en la autonomía y la madurez. “La educación a distancia se basa en un dialogo didáctico mediado entre docentes de una institución y los estudiantes que ubicados en un espacio diferente al de aquellos, aprenden de forma independiente o grupal (García Aretio, 2014, pag.19) Características y retos de la educación en línea: Actitud proactiva: dispones de libertad y autonomía, permite tomar decisiones sobre tú aprendizaje y desempeño. Compromiso con el propio aprendizaje: responsable de tu aprendizaje, te convierte en agente activo y autogestor del mismo.

 
 
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